Cartografías líquidas

Instalación inmersiva, Residencia Internacional Proyecto La Zona, 2025

Como extensión de ¿Hay agua en Marte? porque acá tenemos sed, esta obra se sitúa en un futuro post-colapso, donde el mito del agua persiste como huella y memoria.
La instalación inmersiva propone una escena de aparición, el momento en que el agua deja de ser ausencia y emerge como materia y posibilidad, capaz de reconfigurar lo que queda del territorio en una promesa de nuevo comienzo.
A partir de procesos fotográficos experimentales con agua de mar, lluvia y arena, se despliegan superficies que evocan rastros de una geología líquida, un mapa incierto entre lo terrestre y lo interplanetario.
La experiencia invita a habitar ese umbral entre lo que desaparece y lo que todavía puede emerger.

Cápsula II — Cartografías líquidas
Instalación inmersiva, Residencia Internacional de Invierno, Proyecto La Zona, 2025
Como una extensión de ¿Hay agua en Marte? —porque aquí tenemos sed— , esta obra se sitúa en un futuro poscolapso donde el mito del agua perdura como rastro y memoria.
La instalación inmersiva escenifica un momento de aparición, cuando el agua deja de ser ausencia y emerge como materia y posibilidad, capaz de reconfigurar lo que queda del territorio como promesa de un nuevo comienzo.
A través de procesos fotográficos experimentales con agua de mar, lluvia y arena, se despliegan superficies que evocan los rastros de una geología líquida, un mapa incierto entre lo terrestre y lo interplanetario.
Cada pieza se convierte en un archivo sensible de transformación: una ficción material en la que el agua, al tocar la imagen, deja de representar y se convierte en presencia.
La experiencia nos invita a habitar ese umbral entre lo que desaparece y lo que aún puede emerger.